Diariamente acuden a consulta pacientes preocupados por la estética de su sonrisa, pero, ¿es eso lo más importante?.

Desde luego que una boca bonita es la carta de presentación para todo, sin embargo, muchas veces nos olvidamos de que una sonrisa de anuncio no siempre está relacionada con salud.

En la boca conviven muchísimos microorganismos, muchos de ellos beneficiosos y protectores, pero otros se encargan de provocarnos enfermedades como la caries o la enfermedad periodontal. Esas bacterias patógenas pueden controlarse con un buen cepillado y el uso de hilo dental diarios. Incluso algunas enfermedades que afectan al organismo en su conjunto pueden tener su primera manifestación en la cavidad oral. Cuando esas bacterias perjudiciales crecen, pueden ocasionar infección en la encía y de esta manera convertirse la boca en una vía de entrada a nuestro organismo.

Muchas veces, podemos observar lesiones orales que pueden alertarnos de que carecemos de alguna vitamina o que tenemos un déficit nutricional.

¿Puede afectar la enfermedad periodontal (periodontitis/“piorrea”) a mi salud?
Esta enfermedad que generalmente avanza sin dolor y sin que nos demos cuenta, está íntimamente relacionada con enfermedades de corazón, diabetes y partos prematuros o niños de bajo peso al nacer, además provoca la pérdida de dientes.

¿Qué pasa con la caries?
Esta enfermedad puede provocar dolor, mal aliento, molestia al masticar y consecuencias más graves como un flemón, un absceso o una infección generalizada que puede conllevar a un ingreso hospitalario de urgencia.

¿Y si tengo los dientes apiñados o mi mordida no es correcta?
No tratar los problemas de mordida puede acarrear problemas como la inflamación de encías, pérdida del hueso que sujeta los dientes, dificultad para conseguir buena higiene, dolores en la articulación, de cabeza, oídos o cervicales y dificultad para morder.

No nos gustaría acabar esta entrada en el blog sin hablar de que es imprescindible visitar mínimo una vez al año a nuestro dentista ya que, durante la exploración, pueden detectarse anomalías relacionadas con lesiones malignas o premalignas en boca y alertarnos así de un problema de salud grave como el cáncer.